CUIDE DE SU SALUD : FIEBRE

 
 

¡La fiebre es un síntoma, no una enfermedad!


 

La fiebre se define como una subida de la temperatura interna del niño por encima de 38 C en ausencia de actividad intensa, cuando está debidamente cubierto y con una temperatura ambiente templada.

La fiebre es una respuesta natural del organismo a una agresión microbiana en el bebé, no una enfermedad. Aunque en pocos casos se den complicaciones, pueden producirse convulsiones cuando la fiebre es alta.

No obstante, la fiebre puede resultar molesta, con disminución de la actividad o del apetito, cambios de humor, sudoración o dolores de cabeza.

Si la fiebre persiste, será necesario medir la temperatura regularmente y buscar su causa, para la que se adoptará un tratamiento específico.​

¿Lo sabía?

La forma más fácil de saber si un bebé tiene fiebre es conocer su temperatura «de referencia»: mida la temperatura del bebé cuando está bien varios días seguidos, preferentemente al despertarse por la mañana, con el mismo aparato, y calcule la temperatura media. Así sabrá cuál es la temperatura «normal» del bebé.



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